2 may. 2012

¿Pero de verdad los portales de empleo sirven para algo?


Recupero hoy parte de un clásico de la “blogosfera orientadora” publicado en su día en Yoriento, en el que se cuestiona la eficacia de los portales clásicos de búsqueda de empleo... un poco antiguo, pero más actual que nunca. Gracias a Alfonso Alcántara, Jose Luis del Campo Villares y Carme Pla por esta perla que nos ofrecisteis en su momento y que sigue siendo un valor incalculable.
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10 verdades subjetivas sobre los portales de ofertas de trabajo en internet 


1. Los portales de empleo mienten.
Algunas webs presumen de tener ‘tantas o cuantas’ ofertas de empleo para inscribirse. Siempre que entras en estos portales hay más ofertas que en el ‘Carrefour’ en época de rebajas. Entonces ¿por qué sigue aumentando el paro? La gente no sabe que en estos portales de empleo según ellos mismo publicitan hay ofertas constantemente en un número suficiente para dar trabajo a toda la España desempleada en poco más de un mes. Una de dos, o la gente desempleada no quiere trabajar o tales ofertas no existen.
 2. Los portales de ofertas de trabajo siguen mintiendo.
Y esta vez no es en referencia al número de ofertas de empleo que presentan, sino a la veracidad de las mismas. Solo hay que segmentar en alguno de estos portales por fechas, o mejor aún, si tienes un poco de memoria mira dos lunes consecutivos estos portales y te encuentras con alta probabilidad que las ofertas de empleo se repiten, pero no que se repitan, no!! Es que son exactamente iguales, lo que se podría definir como ‘copia y pega’. Es más que probable que ya te hayas apuntado así como 3 o 4 veces a la misma oferta y no te has dado cuenta.




3. Las Webs de empleo no tienen memoria.
Y eso es algo que se demuestra con un ejemplo claro. Te registras en un portal, llamémosle, por ejemplo, Infojobs.net. ;) ¡¡Qué casualidad que ves una oferta de empleo que solicita lo mismo que si estuviesen describiendo tu currículum!! Allá que te lanzas y envías tu candidatura. Entras “en proceso” y ahí te quedas más o menos unos 90 días hasta que desaparece de “tu Infojobs privado”. Y piensas “habrán escogido a otro, y mira que era clavadito a mi perfil.”
Pero entras de nuevo la semana siguiente, ves una oferta que vuelve a ser clavada a tu perfil y te vuelves a animar: envías de nuevo tu candidatura. ¡¡Oh, sorpresa!! Se abre una ventanita que dice: “No se ha podido proceder a su inscripción porque usted ya estaba registrado en esta oferta”. Ahí es cuando te queda la cara de tonto y piensas, “estos me están vacilando, pero si acaban de publicar la oferta”, y es cuando te acuerdas de la primera a la que te inscribiste y recapitulando te das cuenta de que es la misma oferta que cíclicamente es publicada.
4. Los sitios de ofertas de trabajo en internet son para lo que son.
En los portales de empleo las ofertas de trabajo buscan candidatos de todo tipo de perfiles. Pero si te dedicas a segmentar por búsquedas avanzadas parece que en torno al 85% de las ofertas ofrecen salarios que no llegan a los 24.000 euros al año. Parece evidente que la mayoría de las ofertas se refieren a empleos de baja cualificación y con elevadas posibilidades de ser precarios. Si buscas un puesto de Manager, Director Financiero, Controller, etc. que se presumen de cierto nivel retributivo, utiliza otros canales y olvídate de estas webs. Viven de la reiteración de ofertas de baja calidad, repetir y repetir ofertas de trabajo al estilo “se busca el mejor comercial” que un mes cogen a 30 y los echan al siguiente y cogen a otros 30.
5. Las Webs de empleo, ¿por qué nos venden la movilidad geográfica?
Estos portales, apoyándose en aquello de “Internet y el mundo global”, nos venden la moto de que podemos optar a ofertas de empleo en distintas zonas de España que no conoceríamos sin la existencia de estos sitios Web. ¡¡Esto la mentira más grande desde aquella que decía que el Titanic era imposible que se hundiese!! Y aquí lo digo ya por experiencia propia.
Llevo apuntado a algún portal de empleo más de 8 años y me he registrado en muchas ofertas de diferentes zonas de España y os puedo asegurar que muchas no llaman, pero de fuera del ámbito geográfico de la ciudad que has puesto como residencia, no llama ninguna. Y es que es lógico. Imaginad a alguien de Huelva que se registra en una oferta de empleo en Madrid junto a otros…. 400 candidatos (todos ellos de Madrid) ¿Lo llamarán para mantener una entrevista? Lógicamente no. Primero porque tienen donde elegir y ya son de Madrid y segundo porque hacer venir una persona desde esa distancia es perder el tiempo. Recurres a lo más cercano, que por desgracia es bastante numeroso. Es comprobable que la localidad que pongas en estas webs de empleo actúa como filtro para ser descartado automáticamente.
6. ¿Se creen en los portales de empleo la información que ingresan los candidatos?
Ni locos. Cuando registras tu currículum en estas webs debes completar una serie de campos que sabes de antemano que no los va a leer nadie. ¿Por qué? Pues por la sencilla razón que todo el mundo exagera. Por lo tanto, ¿para qué solicitan tantos datos? Lógicamente el que se da de alta intenta ajustar sus conocimientos a todo lo que se le pregunta y cuando termina se da cuenta de que ha rellenado así como 2 o 3 folios de conocimientos, con lo cual, si yo estoy buscando a alguien y veo ese curriculum creería que algo raro pasa para que esta persona esté sin empleo. Las webs de empleo no están diseñadas para que los candidatos sean sinceros.
 7. ¿Cómo se comprueba que las empresas no valoran las webs de empleo?
Cuando muchas veces te inscribes en una oferta de empleo en una web, previamente te piden que marques una serie de datos y también en bastantes ocasiones que amplíes la respuesta dada. ¡¡Pero si cuando me registré en el web solo me faltó darles un ‘certificado de penales’!! Sólo me cabe una explicación y es que las empresas que realizan las ofertas no ven para nada el curriculum que has dado de alta en la web y además utilizan estas respuestas como mero filtro para aligerar el proceso de reclutamiento. Ni la web de empleo se fía de lo que ponen los candidatos ni tampoco lao hacen las empresas.
 8. El momento en el que eres “finalista”.
Ese momento en el que no sabes por cuál gracia divina tu candidatura pasa de estar “en proceso” a ser “finalista” . Es realmente un momento especial, casi diría yo que roza el misticismo, porque te sientes como “uno de los elegidos” aunque no tienes muy claro para qué. Y qué pasará ahora? Puede que te llamen y puede que no, o sea, que estabas igual que antes pero con algo más de alegría en el cuerpo. Si os vale como experiencia, estando en esta fase han contactado conmigo el 25% de las ocasiones. Sólo 1 de cada 4 veces que he llegado a finalista me han llamado (lo que no significa que me hayan seleccionado), así que tranquilidad.
9. Recochineos los justos
Algunos portales te mandan un email pidiendo que les contestes a un cuestionario para ver cómo va la candidatura en la que estás en proceso y en la que nunca, y digo nunca, han contactado contigo. Las primeras veces te choca y lo respondes. Envío el cuestionario y me dan las gracias por haber sido tan amable. Y al poco tiempo me remiten otro para que lo vuelva a contestar por otra oferta. Todo esto me demuestra que los portales de empleo están mecanizados y no leen nada de lo que los candidatos dicen y menos que les importe lo que a los candidatos les ocurra.
10. De la necesidad hacen virtud, perdón, negocio
Lo peor de todo es el grado de indefensión que te dejan ante las necesidades de la gente y como se aprovechan de ello. Os puedo asegurar que yo estoy registrado en unos 10 portales de empleo y en ninguno puedo decir que se tome en serio, como debiera de ser, el problema de la búsqueda de empleo y del desempleo. Se aprovechan de la precariedad laboral generalizada. ¿Con qué fines? No tengo pruebas materiales pero me los imagino y seguro que vosotros también.