24 jun. 2012

Los lunes al sol

A continuación os presentamos una carta al director publicada en el Diario de León por Daniel Rodríguez, técnico en empleo que será despedido el próximo día 30 de Junio del ECyL, Servicio Público de Empleo de Castilla y León.  Los trabajadores de este organismo nos vemos reflejados en lo que dice, en el sentimiento de haber sido estafados,  traicionados y utilizados por los políticos que presiden la Junta de Castilla y León, que debería de ser la representación de todos los castellanoleoneses y no solo la de los poderosos y los afines a los intereses particulares.

"Hasta hace una semana he estado atendiendo a parados en una oficina de empleo de una zona minera de la provincia de León. Durante casi nueve años he intentado ayudar a los desempleados, dándoles consejos de dónde acudir a buscar trabajo, gestionando las pocas ofertas que han entrado en la oficina, saliendo a visitar a las empresas para animarles a que intermediaran con el Servicio Público de Empleo Autonómico —Ecyl— un servicio público gratuito y de calidad… Pero sobre todo lo que más he hecho es escuchar. Siempre he tenido claro que quien entraba por la puerta de oficina de empleo traía un problema, y gordo. Personas con hijos, hipotecas y multitud de gastos que de pronto se veían en la miseria del paro. He informado y ayudado a tramitar las prestaciones contributivas a quienes tenían derecho a ellas; les he informado de los distintos subsidios posibles para los colectivos que no alcanzaban el nivel contributivo y he orientado a otros muchos para que soliciten ayudas como el PIE, el Prodi o el Prepara como últimas posibilidades. Pero he escuchado verdaderos dramas de personas paradas que no cobraban nada y que requerían simplemente de atención. Cuando entré a trabajar en el Ecyl, cuando la Junta me contrató por obra o servicio en noviembre del 2003, realicé varios cursos de formación para aprender a atender al público. Así supe lo que era la asertividad, el ponerse del otro lado, del que llega con el problema. Creo que en estos casi nueve años he logrado contactar con la gente, a muchos les he convencido de que una buena opción durante la etapa de parado era formarse, reciclarse, realizar cursos para aprender o perfeccionarse. A otros cuantos simplemente les he infundido la esperanza de no desfallecer, de dedicar 8 horas de ‘trabajo’ cada día a buscar trabajo, visitando empresas o perdiendo el miedo a Internet y entrando en los portales de empleo. No recuerdo a nadie que se fuera dando un portazo de la oficina a pesar de que cuando entraron les temblaran las manos de miedo.

Pero hace una semana me llamaron de la Gerencia del Ecyl en León para darme la carta de despido,