6 sept. 2012

5 sept. 2012

8 preguntas difíciles en la entrevista de empleo

Las entrevistas de Trabajo están pensadas con un único fin: identificar al mejor candidato posible para el trabajo. A veces puede sentir que las preguntas que se han preparado de manera que nos pillen desprevenido o que nos hagan cuestionarnos si nos interesa realmente el trabajo o no. Pero esa no es su intención.
Algunas preguntas tienen como fin determinar como respondemos ante la presión para descubrir nuestra verdadera personalidad o para ver nuestras aspiraciones profesionales. Recuerda que no hay necesidad de dejar de responder a ninguna pregunta si nos hemos preparado e investigado previamente. Si quieres evitar un desastre durante la entrevista aquí tienes algunas de las preguntas más difíciles de la entrevista y algunas respuestas modelo.

4 sept. 2012

NETWORKING. Gestionar los contactos para el empleo.

Los expertos aseguran que más de un 75% de los puestos de trabajo que ofrecen las empresas no llegan a anunciarse nunca ni en la prensa, ni en Internet, ni son gestionados por intermediadores. Son un "mercado oculto" al que se puede acceder a través de contactos personales. La gestión de los contactos (o networking) es la vía más eficaz para encontrar trabajo, pero para que de sus frutos hay que procurar gestionarla con habilidad.
En la página de Empleabilidad de este blog te presento una propuesta para hacerlo con éxito:


3 sept. 2012

Qué no debes hacer en Redes Sociales si estás buscando empleo

  • No intentes falsear tu realidad mostrando una faceta ideal de ti que poca o ninguna relación tiene con la persona y el profesional quien realmente eres. Tarde o temprano, aquellas distorsiones de la realidad que te motivan a mostrarte ante el mundo como el profesional de desempeño intachable o el candidato perfecto a empleo, surgirán inexorablemente a la luz, con consecuencias de largo plazo muy lamentables para tu reputación e integridad.

2 sept. 2012

El fin del curriculum


Durante este tiempo de la Gran Depresión acaban muchas cosas. Algunas de manera irreversible. Una de ellas es el Curriculum Vitae, ese informe de trayectorias laborales y profesionales para el que se seguía utilizando el clásico latín, o simplemente sus siglas: CV, en una extrañísima excepción lingüística. Cuanto mayor es el número de los mismos que circulan, más reducida parece su validez, en una especie de devaluación acelerada. Son enviados o entregados a las empresas por los desempleados o por trabajadores que buscan cambiar de aires laborales. Es más, los primeros compiten entre sí por el número de CV entregados o enviados. Cientos. Hasta alguno presumía de haber superado los mil, en una carrera que parecía más la del CV en sí mismo que la destinada a la obtención de un empleo. Tal vez porque así muestran su esfuerzo para superar la situación o para ganarse la justicia social. Al fin y al cabo, como dicen las estadísticas oficiales, un parado es el que, estando sin empleo, lo busca. La paradoja es que se parece más parado cuanto más se busca empleo, cuantos más CV se hayan remitido.