28 mar. 2012

¿Te parece mal prepararte la entrevista de empleo?

Con todos los intentos de orientación que existen actualmente en la red relacionados a la entrevista de trabajo y con las distintas opiniones de orientadores, profesionales de la selección y otros expertos en materia laboral sobre la cuestionada validez de los consejos que se ofrecen como preparación previa a una entrevista.
He notado, que la mayoría de los que pretenden ayudar de buena fe a los candidatos, ya sea aconsejando o desaconsejando aconsejar (valga la redundancia), también olvidan o dejan de lado plantearse lo más importante: diagnosticar si el candidato sabe manejar interiormente y psicológicamente situaciones sociales complejas, como bien lo son las entrevistas de trabajo.


Más allá de la  polémica de si un candidato debe ir o no preparado  para una entrevista, hay que estar claros de que, en cierta forma, la entrevista es un interrogatorio (con matices claro está), dentro de una situación, parcialmente controlada; por lo que se hace necesario saber qué hacer y qué decir, independientemente de que cada entrevista sea única
¿Acaso no se prepara un ponente antes de su exposición? ¿Por qué los futbolistas miran partidos anteriores antes de jugar contra un equipo, aún sabiendo que el partido que viene será totalmente diferente? ¿Por qué preparçarse se ha convertido de pronto en algo “tan malo”?
Aconsejar “no prepararse” para una entrevista, sólo contribuye a debilitar la parte interior del candidato, esa que el entrevistador sabrá ver debilitada con sólo hacer un par de buenas preguntas.
Es menester aclarar, que mi opinión sobre los métodos de selección actuales es que dejan mucho que desear, y estoy seguro de que todos estamos de acuerdo en que su validez y su fiabilidad son a todas luces cuestionables. Pero es lo que tenemos, lamentable pero cierto… así que con criticarlos ni solucionaremos su eficacia, ni iremos mejor preparados a la entrevista, y mientras no contemos con otras herramientas para seleccionar, lo peor que podemos hacer es precisamente ignorar la realidad, creo que resulta más inteligente saber adaptarnos a ella.
Todavía está distante  el día en que todas las empresas entrevisten a sus empleados con pruebas continuadas y actividades que simulen el trabajo a realizar, o con prácticas en la empresa durante unas semanas, lo que ya sería una utopía. Sobre todo me gustaría saber quién correría  con los costes y riesgos de tales propuestas… De hecho, ahora mismo están en aumento las entrevistas telefónicas, que son menos personales aún y con cuya práctica estoy en total desacuerdo.
Volviendo a lo de prepararse (o no), y más específicamente a la ansiedad que pudiera producir dicha preparación… Reconozco que aunque existe la posibilidad de que una excesiva atención producto de obsesionarse preparando la superación de entrevistas de trabajo, pudiese también producir cierta ansiedad, también es cierto que el no saber cómo manejar ciertas situaciones y el no saber que decir frente a ciertos planteamientos inesperados, constituye igualmente una fuente de ansiedad, que es tan o más peligrosa que la generada por una buena preparación previa.
Así que, según mi opinión, y comparando ambas “ansiedades”, prefiero la primera (ansiedad producto de prepararse), pues al menos sé que asistiré con mejores herramientas para enfrentar al entrevistador, mientras que con la segunda estaré, no sólo lleno de ansiedades, sino que también estaré (y me sentiré) “desnudo y desarmado” en medio de la entrevista; y esto, considero, es mucho peor, pues en estas situaciones hay poco margen para reaccionar debido a la presión del momento. (...).

Artículo completo en : seniorm.com

27 mar. 2012

Las entrevistas grupales

Las entrevistas en grupo son cada vez más comunes en los procesos de selección. Pueden tener varios objetivos:
  • Descartar candidatos de forma rápida: Cuando se han presentado demasiados candidatos a un mismo puesto, la empresa puede optar por comenzar por una entrevista grupal. En ella junta a unos cuantos candidatos (normalmente no más de diez) y hace que se presenten y hablen de su formación y experiencia de uno en uno. Esto les permite además comprobar cómo se desenvuelven los candidatos hablando en público y cómo manejan la ansiedad. Una vez descartados los que consideran no validos, los demás candidatos pasan a la entrevista individual.
  • Complementar la entrevista individual: Se utiliza sobre todo cuando se buscan habilidades sociales, de liderazgo o de trabajo en equipo en los candidatos. Estas entrevistas suelen ser una especie de juego en el que se suele encomendar al grupo que consiga resolver un problema o llegar a una decisión. Lo importante no es la decisión a la que llegue el grupo, sino cómo se comportan los candidatos en el proceso.
Para saber cómo desenvolverse de manera satisfactoria en este tipo de entrevistas grupales, es conveniente tener en cuenta los siguientes consejos:
  • Mantén la serenidad y la calma: No por gritar más, hablar sin parar y hacer que todos se ciñan a tu voluntad vas a conseguir el puesto. No se trata de ver quien gana, sino que normalmente se busca gente capaz de escuchar, de aportar ideas y compartirlas con los demás, de enriquecer el trabajo de todos… Puede haber algunas excepciones, como en algunos trabajos comerciales, en los que se trata de saber convencer de cualquier manera pero normalmente la gente nerviosa y agresiva es descartada.
  • Trata de trabajar con los demás candidatos: Olvida que son tus adversarios e intenta establecer un clima de trabajo agradable, encaminando toda tu energía a conseguir algo bueno entre todos.
  • No te cierres: Pasar desapercibido no te hará ganar puntos. Puede que consigas que no te descarten en una primera tanda pero tampoco estarás entre los candidatos favoritos. Colabora, expón tus ideas, defiéndelas, intenta mejorarlas y complementarlas con las ideas de tus compañeros…
  • Muestra tus dotes de liderazgo y de trabajo en equipo: Lo importante no es dar ideas sobre el resultado del problema que os han planteado sino aportar maneras de llegar a una solución. Es así como demostrarás tu iniciativa, tus dotes de liderazgo, tus capacidades organizativas… Si, por ejemplo, cuando todo el mundo está discutiendo, tú sugieres que vayan hablando por orden para que todos puedan expresarse y te ofreces a tomar notas para luego poder comparar las aportaciones de cada uno, estarás ganando muchos puntos en la escala de los entrevistadores.
  • Sé natural: No adoptes un papel ni te comportes de manera rígida. Trata de ser como tú eres y de estar relajado y tranquilo.

26 mar. 2012

Como crear tu marca personal utilizando LinkedIn (y II)

A diferencia de otros enfoques de técnicas de mejora profesional que tienden a la mejora de las características personales, el enfoque basado en la potenciación de la marca personal tiende a la promoción personal a través de la percepción que lo demás tienen de uno. Igual que los activos inmateriales de las organizaciones empresariales, la marca personal es un activo inmaterial que incluye, pero no se limita, a la apariencia externa y la impresión que se causa y permanece. También incluye la manera en que la persona se diferencia de los demás. Igual que con las marcas comerciales, la marca personal persigue que la impresión causada sea duradera y sugiera el beneficio de la relación entre el titular de la marca y el observador. Ver Wikipedia: Marca personal.