24 ene. 2012

Decálogo de supervivencia de un desempleado

Nadie ha dicho que buscar empleo sea fácil. A continuación se relacionan una serie de pautas útilies para la rutina de búsqueda del desempleado, para que sea eficaz y para que se mantenga en el tiempo..

1.- Tenemos que poner una hora fija o aproximada para levantarnos, ya que podemos caer en el error de quedarnos viendo la tele o ante el ordenador por la noche, y luego levantarnos tarde con lo cual desaprovechamos toda la mañana.

2.- Dedicar un tiempo fijo al día a la búsqueda de trabajo, en la red, prensa o agencias locales. Se que es costoso y a veces frustrante pero el refranero Español dice “el que la sigue la consigue”. Recordad que en las bibliotecas están todos los periódicos y en muchas de ellas el uso de internet a través de Wifi es gratis, os lo digo por no caer en la tentación de ir al a leer el periódico.

3.- Reservar un tiempo del día para hacer deporte, pasear, o algún tipo de actividad, que nos distraiga de la realidad de estar desempleado, no parado, estar en casa o en el bar mata y te vuelves loco, es importantísimo tener la cabeza ocupada en algo, porque como le demos vueltas a todo bufff.

4.- O se tiene enchufe o la búsqueda de trabajo es una carrera de fondo, por lo tanto hay que ser fuertes, si no lo sois, buscad ayuda, en amigos, familiares, o ¿ por qué no?. Apoyarnos en los demás.

5.- Procurad no perder el sentido del humor. Los cambios de carácter pueden ser negativos y conllevan deterioros personales y sentimentales. Reírse de todo no nos buscara trabajo, pero si no lo encontramos, nos hará más fuertes frente a la depresión.

6.- Apuntaros a todos los cursos gratis (y OFICIALES) que podáis . Aprenderéis, y sobre todo… mientras estudias mantienes la cabeza ocupada y no piensas. Por otro lado es una forma de ampliar nuestra lista de contactos, importantísimo para la búsqueda de trabajo.

7.- Si un día no aguantas, no te lo guardes todo par ti, acude a foros de desempleados, escribe en ellos y saca todo lo que tienes dentro… es sano y a veces necesario, contactaras con gente que sufre los mismos problemas que tu y os podéis ayudar mutuamente. Comparte tu problemática con gente que está en tu misma situación.

8.- Hay que pararse y pensar seriamente en nuestras posibilidades, analizar nuestros defectos, nuestras virtudes, ver lo que podemos hacer con nuestra vida e intentar averiguar en que sector encajaríamos mejor y prepararnos para ello. Todos sabéis que el trabajo no viene a casa hemos de salir a buscarlo.

9.- Tener la mente abierta a los cambios, ya que es posible que tengáis que cambiar de vida, de ciudad de residencia e incluso de país.

10.- Aguantar la espera, saber que has enviado 3000. CV y realizado 500 entrevistas, y nadie te contesta. Al final acabas preguntándote ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? , olvidándote de que compites con 5.000.000 millones mas de personas. Aplicar la racionalidad generalmente ayuda.

11.- Estamos en paro, .. NO HEMOS HECHO NADA MALO, y por lo tanto NO TENEMOS QUE AVERGONZARNOS. Comentad a todo bicho viviente vuestra situación, que buscáis trabajo…. Nunca se sabe quien te puede ayudar. Siempre he dicho que el boca a boca es nuestra mejor publicidad.

Artículo original: primerempleo.com

23 ene. 2012

Todo sobre el Networking

Si alguna vez has soñado en tener un club de admiradores que confíe plenamente en ti, que sepan cuáles son tus perspectivas, tus proyectos de futuro, tus acciones, lo que esperas y deseas conseguir; que busquen y encuentren clientes y contactos para ti de forma efectiva y gratuita… puede dejar de ser un sueño porque una red de referidos o networking puede hacer tu fantasía realidad.

¿Y qué es el networking? El propio término puede hacer referencia a un sustantivo, que equivaldría al grupo de gente que conoces; pero también puede referirse a un verbo, que sería hacer un uso inteligente de todas esas personas, compartiendo información y asesoramiento. En ningún caso se trata de sacar provecho de tus contactos para exclusiva ganancia tuya; el egoísmo particular no tiene cabida en el networking. Es justamente al contrario. A través de él, se cultivan relaciones que son beneficiosas recíprocamente para ambas partes, de forma que todos nos ayudamos entre todos a tener éxito. En la medida en que ayudes a los demás, más ganas tendrán los otros de ayudarte a ti. Es una ley simple de la naturaleza humana: recolectas lo que cultivas.

Se trata, en definitivas cuentas, de aumentar tu lista de contactos. Porque el 80% de los negocios se inician a partir de algún amigo, conocido o derivado y, cuanta más gente conozcas, más posibilidades tendrás de triunfar en tu propósito profesional. Aunque, eso sí, el networking también es trabajo (work). Para alcanzar ese éxito tienes que definir tus objetivos y organizarlos por prioridades; debes tener además un plan de acción, esto es, saber dónde contactar con nueva gente, bien a través de foros, de encuentros, de portales de empleo, de las redes sociales como Facebook y Twitter… Asimismo debes marcarte bien el mensaje que vas a transmitir. La idea es reflejar de dónde vienes y a dónde quieres llegar, qué tipo de proyectos quieres emprender y qué ideas llevas en mente. Solo transmitiendo y compartiendo libremente información, podrás ser ayudado por los que te rodean.

En primer lugar, elabora una lista de tus amigos, familiares, hijos, compañeros de trabajo… y escribe lo que sepas acerca de cada uno de ellos. Es bueno que vayas revisando y actualizando estos datos cada semana para que la información no pierda su valor. Hecha la lista, piensa quién de todos comparte tus mismos intereses porque esas personas posiblemente conocerán a otras a las que también tendrás interés de conocer. No solo analices lo que los demás pueden ofrecerte a ti, sino también lo que tú puedes ofrecerles a ellos. La idea es conseguir que estés presente siempre en el pensamiento de tus referidos, de forma que en cuanto se les presente un cliente potencial a tus amigos, éstos inmediatamente hagan el contacto.

Si todavía no los has visto, es cierto que el networking tiene algunos obstáculos que, no obstante, son fáciles de superar:

  • El primero es la timidez. Desde pequeños se nos ha dicho que lo de hablar con desconocidos estaba mal, y conocer abiertamente a nuevas personas es un trámite a veces costoso si eres más bien introvertido. Ahora, el networking nos propone romper todas las murallas y relacionarnos con cualquier extraño que pueda compartir afinidades e intereses con nosotros. Por eso, para acabar con la vergüenza, fíjate un objetivo antes de iniciarte en un evento de networking, decide el número de contactos que quieres conocer y el perfil que se ajusta más al tuyo. Finalmente, piensa frases y preguntas para romper el hielo e iniciar conversación.
  • Tomar al toro por las astas. Para contactar con la mayor cantidad de gente posible, no basta con que esperes de brazos cruzados a que tus conocidos hablen bien de ti a los demás. Es mucho más fácil hacer un nuevo contacto cuando tú mismo buscas conocer gente y te presentas personalmente. Eso sí, siempre que tengas preparada la presentación porque cada ocasión requiere una forma diferente de presentarse. No te olvides de que tiene que quedar claro quién eres, qué quieres y suscitar preguntar en tu entorno.
  • Riesgo de concordancia. A menudo conocemos a personas que no están interesadas en nosotros, que no se identifican con nuestros intereses y nos hacen sentir un cierto rechazo emocional. Sucede a menudo, pero no debes tomártelo como algo personal. Cuando alguien te de la espalda, mantenga el optimismo y busca conversación con el siguiente.
  • Malinterpretar las intenciones. También ocurre con frecuencia que el contacto entre dos personas pueda verse más como un flirteo que como un encuentro profesional, especialmente cuando se dan cita un hombre y una mujer. Es un problema que deben afrontar con cuidado especialmente las mujeres, pero a pesar de todo, ellas también necesitan hacer los mismo contactos profesionales y no perder oportunidades. Siempre que te presentes de forma profesional y enfoques la conversación a asuntos comerciales, no privados, no se te malinterpretará.

Esos son básicamente los mayores obstáculos de este fenómeno llamado networking. Fáciles de superar si al otro lado del muro vemos la recompensa que nos espera y las oportunidades que nos brinda a cambio de ello. Las fechas navideñas son un buen periodo para comenzar a establecer nuevos contactos; es una época de grandes relaciones sociales en la que la gente sale de casa y queda para cenar, para charlar o estar en compañía. Tal vez esta Navidad sea la tuya.

Artículo original: buscarempleo.es