5 sept 2012

8 preguntas difíciles en la entrevista de empleo

Las entrevistas de Trabajo están pensadas con un único fin: identificar al mejor candidato posible para el trabajo. A veces puede sentir que las preguntas que se han preparado de manera que nos pillen desprevenido o que nos hagan cuestionarnos si nos interesa realmente el trabajo o no. Pero esa no es su intención.
Algunas preguntas tienen como fin determinar como respondemos ante la presión para descubrir nuestra verdadera personalidad o para ver nuestras aspiraciones profesionales. Recuerda que no hay necesidad de dejar de responder a ninguna pregunta si nos hemos preparado e investigado previamente. Si quieres evitar un desastre durante la entrevista aquí tienes algunas de las preguntas más difíciles de la entrevista y algunas respuestas modelo.


 “Hábleme de usted”: Esta es quizás la pregunta más abierta de todas y se utiliza habitualmente por los entrevistadores al principio, para darnos la oportunidad de brillar. Sin embargo debemos evitar contarles la historia de nuestra vida. Lo que el entrevistador está busca es saber en dos o tres minutos quiénes somos y porqué creemos que somos la mejor opción para el puesto de trabajo. Debemos mantener una respuesta que se ajuste al puesto al que nos presentamos. Por ejemplo:
Respuesta: Empecé mi carrera en el área de ventas hace cinco años como representante de ventas telefónicas. Lograr todos los objetivos mes a mes logré el ascenso a gerente de ventas de tres años más tarde. Ahora soy responsable de la formación y el desarrollo de un equipo de 15 asesores de ventas que están entre los mejores de la empresa en rendimiento.
“¿Cuáles son sus expectativas salariales?”: Debemos haber investigado previamente un poco sobre el salario medio para el tipo de puesto al que nos presentamos. Podemos intentar desviar la pregunta y darle la vuelta preguntando qué salario ofrece pero por lo general será una cifra inferior a lo que esperamos. Si te piden que digas una cifra es mejor dar un rango para evitar fijar un precio que no podamos negociar. Por ejemplo:
Respuesta: Estoy seguro de que lo sueldos que están pagando están en consonancia con los que se mueven en el sector, entre unos 23.000 o 25.000€.
“¿Por qué deberíamos contratarlo”: Esta es una pregunta que te puede hacer perder todas las posibilidades de conseguir el empleo. Para contestar debemos habernos fijado bien en cuales son los objetivos y expectativas del entrevistador. Lo que significa realmente esta pregunta es “¿Qué puede hacer usted por mi negocio?” Su respuesta tiene que ir en consonancia con la pregunta. Por ejemplo:
Respuesta: Tal como yo entiendo sus necesidades, que son encontrar a alguien que pueda aumentar sus ventas de publicidad y que tenga experiencia en la gestión de un equipo de ventas, yo tengo una carrera profesional en la que he tenido éxito en la gestión y el desarrollo de mis habilidades dentro de este sector, lo que ha hecho aumentar mis ventas de 150.000€ a 210.000€ en los últimos dos años.
“Si fuera un coche, un árbol, un animal… ¿Que le gustaría ser?”: Aunque parezca mentira aún hay entrevistadores que siguen haciendo preguntas como esta. Ante estas preguntas no hay respuestas correctas o incorrectas. El entrevistador quiere simplemente comprobar sus reacciones bajo presión y ver cómo lidiaría con algo inesperado para hacerse una idea de su personalidad y cómo usted se ve. No te detengas en los detalles, simplemente se consciente de lo que dices para poder explicar tu elección. Por ejemplo:
Respuesta: Probablemente sería un Alfa Romeo Spider 1962 – con clase, elegante, con potencia y rápido.
Pregunta: “¿Por qué dejó su último trabajo?”: No es una pregunta que nos hagamos a menudo, así que debemos llevarla bien preparada. La regla de oro es hablar siempre cosas positivas sobre nuestra empresa anterior porque nunca se sabe si los caminos volverán a cruzarse de nuevo. Además, ¿A quién va a acudiríamos en busca de referencias? Por ejemplo:
Respuesta: He aprendido mucho en mi empresa anterior y disfruté mucho mientras estuve allí. Sin embargo, las oportunidades de promoción eran pocas y a muy largo plazo y realmente quiero avanzar en mi carrera profesional más temprano que tarde.
“¿Cuáles son sus debilidades?”: Hay infinidad de libros de consejos laborales que profundizan en cómo afrontar esta pregunta. La mayoría de ellos parecen sugerir que debemos tomar una de nuestras fortalezas y plantearla como una debilidad. Por ejemplo: Trabajo demasiado. Pero esto puede ir en su contra ya que puede implicar que no nos sabemos organizar bien nuestras tareas o que tenemos pocas habilidades de gestión del tiempo. En su lugar, lo mejor es optar por una debilidad real. Por ejemplo:
Respuesta: Me costaba planificar y priorizar mi carga de trabajo. Sin embargo, he tomado medidas para resolver esto y he empezado a utilizar una herramienta de planificación y el calendario de mi portátil para gestionar mejor mi tiempo y mis tareas.
“¿Qué le motiva?”: Excepto decirle al entrevistador que lo que nos motiva es poder ganar el sueldo de un futbolista, conducir un Bentley o tener una casa de vacaciones en Suiza, hemos de tratar de dar una respuesta constructiva que haga ver a su entrevistador los Programar beneficios que traerá nuestra contratación a su negocio. Por ejemplo:
Respuesta: Tengo un verdadero afán por ver a mi equipo superar sus objetivos de ventas y completar el proyecto a tiempo y dentro del presupuesto asignado.
“¿Cómo es su relación con sus anteriores compañeros/jefes?”: Esta pregunta es una señal de que al entrevistador le gusta y ya está pensando en ponerse en contacto con su empresa anterior para conseguir referencias. En este momento es cuando nos damos cuenta de lo importante que es elegir a nuestras referencias con cuidado. Debemos responder a esta pregunta de la manera en la que creemos que la persona que va a dar las referencias lo haría. Por ejemplo:
Respuesta: Tengo una excelente relación de trabajo con mi exjefe y nos tenemos respeto mutuo el uno al otro. Él considera que soy muy trabajador, dedicado, confiable y con capacidad de iniciativa.